El branding es el compendio de elementos que construyen una marca.
El branding diferencia a tu marca; debe hablar de sus valores dotándola de armonía y generando confianza al cliente mostrando su calidad y profesionalidad en TODAS sus piezas gráficas. El branding tiene que hablar también de ti y de tu esencia. Y para todo ello nos apoyamos en colores, tipografías, elementos gráficos, fotografía, tono de mensaje… Por ejemplo, un storytelling con el que queramos contar nuestro proyecto o historia de empresa, deberá seguir los guide lines de su mismo branding.
¿CREES EN EL AMOR A PRIMERA VISTA? Habrás oído mil veces aquello de “es que no me entró por los ojos”, pues, ahí lo tienes. Igual es TU NEGOCIO NO FUNCIONA porque partes de una mala base VISUAL. El branding sería esa base visual que todo negocio debe de tener.
Recordemos que se compra por los ojos, que es lo primero que nos llega. Un logotipo trata en procesarse en tu cerebro unas milésimas de segundo, si en esas milésimas de segundo que te ven por primera vez:
- No captas la atención.
- No se entiende cuál es tu producto o servicio principal y por tanto no se identifica.
- No hay tampoco una identificación clara contigo (porque eres tú quién está detrás y también deberías de mostrarte a través de tu marca).
Error. Ahí es dónde puede que ya estés perdiendo clientes. No tener un branding definido repercutirá en esto mismo.
Para tu nuevo negocio no necesitas un logo y ya, puede, que tengas “solo un logo atractivo” que genere cierta profesionalidad y confianza ¡pero! que luego llegues a tu tienda online o física, o a tus redes sociales, y todo lo demás, no tenga NADA QUE VER con ese “logotipo” y ahí se acabe todo. Eso es porque no hay una identidad visual bien construida que dé unidad y consistencia a tu marca. Incluso puede que hayas caído en el error de hacer un logo DIY, restando importancia a todo lo que hay detrás del branding; y a la larga tengas que volver sobre tus propios pasos.
Ahora piensa qué es realmente lo que quieres:
- Tener una buena imagen de marca o algo para salir del paso.
- Generar profesionalidad y confianza en tu cliente o mostrar unos valores que no se identifican con tu marca.
- Sentirte orgulloso de que tu marca que te representa a ti que eres la parte fundamental de la empresa o tener una copia de algo que ya tienen otros.
- Tener una unidad en todas tus piezas graficas y que sea fácil identificarte o tener cada cosa con unos colores y tipografías que parezcan de varias marcas a la vez.
- No tener miedo a invertir en profesionales o intentar hacerlo todo tú aunque no domines la tarea.
Yo misma empecé con un “logotipo” que cree en la carrera, algo rápido y digamos, correcto. Si lo miro ahora y veo el branding con el que ahora mismo funciono… digo: WOW. (En casa de herrero cuchillo de palo). Antes no hice ningún estudio previo sobre qué iba a vender, cómo, no sabía nada de mi cliente ideal, ni los valores que quería transmitir, no sabía cómo mostrarme. Y no es hasta que tomas acción cuando ves realmente la diferencia. Ahora puedo decir que he creado una marca, que tengo un negocio, y que además, TODO es 100% yo.
Y tú, ¿quieres enamorar a primera vista? ¿Y a la segunda y la tercera?
¡Vamos!